Afirman expertos que tráfico pronto rebasará complejo vial. Las nuevas obras ya tienen saturadas entradas y salidas
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El Norte / Primera / Reportaje
Por: José Villasáez y Osvaldo Robles
Los días de vida útil del nuevo complejo vial Gonzalitos podrían estar contados.
El nuevo distribuidor, que forma parte de las obras del Par Vial Morones Prieto-Constitución y que fue inaugurado en su mayoría la semana pasada, presenta una serie de fallas, incumple con lineamientos de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes y su vida operativa no superará los seis meses, advirtieron expertos consultados.
Jorge Longoria, experto en desarrollo urbano y ex Secretario de Desarrollo Urbano de Monterrey, señaló que, al tener colapsadas sus entradas y salidas, la utilidad del complejo vial de 10 obras -que costaron 600 millones de pesos- se verá rebasada en un semestre a partir de su inauguración.
Como ejemplo señaló la Avenida Morones Prieto, que ya tiene congestionamientos por la convergencia del tráfico proveniente de San Jerónimo, Gonzalitos y Antonio L. Rodríguez, y a esto se sumará el que vendrá del retorno elevado de Constitución, que es la única obra del complejo que aún no opera.
También confluye el tráfico proveniente de San Pedro por Morones y Gómez Morín, lo que da como resultado que seis flujos viales se concentren en un mismo punto a la altura de la calle Raúl Calderón, en la Colonia Sertoma.
“Ésta sería, si mal no recuerdo, la sexta gran operación que le hacen al sistema vial Gonzalitos, y tampoco va a funcionar”, pronosticó Longoria.
“Yo me atrevo a decir que la vida útil operativa de ese sistema vial, ahora que lo inauguren (completo), del complejo vial o sistema vial de Gonzalitos, no va a pasar arriba de seis meses”, agregó, “porque las entradas y salidas hacia este sistema están colapsadas”.
Sergio Joel Vargas, especialista en vialidad, señaló en entrevista separada que el nuevo complejo vial incumple normas de calidad de la SCT que establecen desde el diseño hasta las dimensiones, curvaturas y acabados que deben tener los puentes vehiculares.
Además, coincidió el consultor, el distribuidor vial se verá saturado pronto.
“Hasta lo que se ha visto de sus acabados”, expresó Vargas, “se muestra la falta de ingeniería y de supervisión.
“Algunos de los contratistas y un buen número de ingenieros y arquitectos los califican como de baja calidad y demasiado caros”, explicó, “además de que en ciertos puntos pronto se verán saturados”.
Una de las normas no cumplidas, detalló, es la N-PRY-CAR-6-01-003/01 de la SCT, que contiene los criterios generales para determinar las cargas y lo que debe utilizarse en la ejecución de un puente, y que pide evitar la colocación de carpetas asfálticas sobre éstos, procurando que la superficie superior del concreto de las losas sea la superficie de rodamiento.
“El concreto es una magnífica superficie de rodamiento con acabado antiderrapante”, explicó, “y se evitan cargas inútiles al puente y un mayor costo.
“Probablemente por la mala calidad de los acabados de los puentes nuevos”, añadió, “se está colocando la carpeta (en el complejo) para cubrir defectos de construcción”.
Asimismo, agregó el consultor en vialidad y movilidad, el nuevo complejo vial de Gonzalitos rompe con una máxima de la ingeniería vial, que es no ofrecer a los conductores más de dos alternativas para evitar confusiones.
El distribuidor cuenta con cuatro puentes vehiculares y dos conexiones más, a cargo del Estado, además de un enlace elevado, un retorno superior, una adecuación, y una ampliación, de la SCT.
Las obras del par vial en el complejo Gonzalitos arrancaron el 15 de junio pasado, con una inversión de casi 600 millones de pesos.
¿Y la solución?
Fallas principales del nuevo complejo, según expertos:
Se hace cuello de botella en Morones, a la altura de la Colonia Sertoma, por unirse circulaciones de Gonzalitos, San Jerónimo, Antonio L. Rodríguez y Constitución (con las nuevas obras), además de Gómez Morín y el poniente de Morones.
·Se hace cuello de botella en Constitución para tomar Gonzalitos al norte, ya que sólo hay dos carriles.
·Se reduce de tres a un carril en Antonio L. Rodríguez en su conexión con viaducto de Gonzalitos, rumbo a Morones.
·Existe un solo carril para el tráfico proveniente de Avenida San Jerónimo para subir al viaducto que lleva
a Morones.
·Hay entrecruzamientos y caos en la circulación norte-sur de Gonzalitos, por la falta de señalización antes del complejo.
·Se incumple en el distribuidor con normas de calidad de la SCT, que van desde el diseño hasta las dimensiones, curvaturas y acabados.
·Faltan suficientes acotamientos o zonas de emergencia.
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Los usuarios de la zona Cumbres y del nor-poniente de Monterrey no tienen alternativas viales eficientes para ir a Guadalupe, al Sur, al Aeropuerto, y/o a la mayoría de los hospitales privados importantes. Ese distribuidor vial funcionaría mejor si el flujo vehicular no fuera tan grande; pero los usuarios de P. de los Leones, Ruiz Cortinez y Lincoln necesariamente deben tomar Gonzalitos. No hay otra alternativa. el flujo continuo de 3 avenidas, 8 carriles equivalentes, desemboca en 1 lateral de 1 carril, y en una avenida de 3 carriles reducidos en su ancho (no tienen 3.50m de ancho los carriles de Gonzalitos). Las obras que se requieren no solo son distribuidores viales, sino también avenidas nuevas, dentro de la ciudad.