El colapso de la atribución (Sierra Madre)

El Norte | Locales | Pulso Urbano
Por Jorge Longoria

Nuevamente la Sierra Madre, nuevamente San Pedro. Nuevamente conflicto de intereses, nuevamente autoridades en disputa, nuevamente escaramuzas de avisos sin sustento, nuevamente familias perjudicadas, nuevamente respuestas vagas, nuevamente desacreditación de opiniones de terceros.

Práctica ritual

Ante este ritual que se está haciendo costumbre, en donde después de cada temporal de lluvias aparecen las consecuencias de los vicios ocultos en las edificaciones y en donde administración tras administración sin importar color o nivel burocrático se siguen manifestando las mismas excusas, es sensato el exigir poner un alto al desvarío y la incertidumbre.

Toca el turno al conjunto de edificio localizados justo al pie de la carretera a Chipinque que con el nombre de Torres del Pinar pareciera debieran llamarse “Torres del Piñar”.

Edificios que fueron autorizados con “todas las de la ley” ante el ingenio de la solución arquitectónica que por su práctica funcional mereció unánime aprobación sin condición.

No importó que se edificara de ocho pisos sin elevador. No importó que se localizara justo al lado de un importante escurrimiento pluvial. No importó que su estructura estuviera en el límite de la tolerancia. No importó que se le hicieran modificaciones sobre la marcha.

Las juntas tan consabidas de desarrollo y planificación del Estado, en donde están todos los que son y en donde todo mundo (Municipio, instituciones, paraestatales, autoridades, etc.) tiene derecho a voz y voto parece ser que le ha llegado al momento de su prescripción.

El Municipio por siempre ha demandado mayor autoridad en la atribución de autorizaciones.

El Estado por su parte queriendo o no queriendo como que no se decide a soltar atribuciones.

Sin embargo, siempre existirá una sutil frontera imaginaria en donde, como el Triángulo de las Bermudas, desaparecen responsabilidades.

Revolución y olvido

Después de todo un proceso revolucionario de manifestaciones vecinales, referéndums, conferencias de expertos, disputas de intereses y cacerolazos la definición sobre garantías y resoluciones, ante un caso de esta naturaleza, aún no es posible contar con respuestas certeras.

En un lapso de 10 años, en donde han surgido al menos cuatro proyectos de Ley de desarrollo urbano, reglamentos de montaña, de construcción de uso del suelo, de tramitología, de sistemas, de estudios fotométricos por satélite, de planos tridimensionales, de inventarios, de anuncios espectaculares, de inspección, de registros estadísticos, foros de consulta y disputas sobre resoluciones municipales, así como creación de cuerpos de prevención de desastres, etc., etc…., resulta que se colapsa un edificio y nadie jamás advirtió o escuchó a los vecinos sobre este potencial peligro.

Todo esto viene a cuento, ya que el descubrimiento de esta falla no se da ante un caso fortuito en el que un residente del edificio bajó a recoger un juguete de su hijo y advirtió la gravedad de una columna fracturada.

Vaya, se hizo todo lo técnicamente imaginable por la autoridad municipales a grado tal de haber invertido una desconocida pero imaginable abrumadora cantidad de recursos. Un pequeño “pero”, omitieron el curso de: “Ensayo de recolección de juguetes del patio posterior”.

Avisos oportunos

La lista de artículos publicados sobre la precaución y llamados de alerta referentes al problema de la Sierra Madre que desde Octubre de 1988 empezamos a publicar, empieza ya a ser larga.

El solo título de los mismos da una idea de su contenido (Ver lista de “Avisos de ocasión sin atención”).

Por mi interés profesional y preocupación social, acudí al lugar del edificio desalojado. Debo confesar que la sensación que se percibe es muy similar a la vivida durante un caso semejante que atendí durante cuatro años en la Ciudad de México, en donde a raiz del sismo de 1985, tuve a mi cargo la dirección para la revisión y reconstrucción de un conjunto de edificios de oficinas y salas teatrales entre los que se encontraba un edificio de nueve pisos de altura.

El edificio en estado de colapso en un 70 por ciento de su estructura presentaba un panorama de desolación.

Finalmente después de apuntalamientos técnicamente estudiados y peritajes sobre el subsuelo y reparación de daños, la estructura económicamente hablando no soportaba una inversión de recuperación por lo que finalmente se optó por su demolición.

Con esto quiero decir que los esfuerzos por encontrar una respuestas técnica de solución, seguramente serán salvados.

Sin embargo, en este caso se estará supeditado a que la factibilidad económica de la reparación sea realmente soportada por los edificadores.

La lista de acciones tendientes a una solución técnica es larga y requiere de costosos estudios y valoraciones cruzadas entre un equipo de expertos interdisciplinarios, entre los que se encuentran: Especialistas en hidrografía, geología, mecánica de suelos, estructuras, resistencias de materiales, cimentaciones profundas, constructores, refuerzos provisionales, etc.

Realidad virtual.

Ante esta realidad virtual del descobije en donde lo único que queda en claro es que existe un colapso de las atribuciones sin decisión, no nos queda otra más que reiterar sobre el deslinde de responsabilidades y control técnico profesional sin demagogia.

En esta ocasión, son 36 familias las que resultan damnificadas, en su gran mayoría son matrimonios jóvenes que tenían puesta la ilusión sobre un bien inmueble.

Habiendo dado inicio su ocupación en 1990, a escasos tres años los residentes de Torres del Pinar se presentan ante los responsables de la obra con la primer queja formal sobre apreciación de fisuras en muros.

La respuesta que obtuvieron fue de que la garantía venció al año de construida la obra.

Esto resulta por demás una negligente evasión a lo que afortunadamente los vecinos hicieron constar en actas de sus juntas de propietarios.

Existen además antecedentes de un desplome de un muro de contención junto al edificio “D” que por cierto tomó más de un año en resolverse técnica y económicamente en cuanto a la reparación de daños.

En un año de crisis, de falta de empleo, de angustias económicas, ahora 36 familias deben de enfrentar una situación por demás ajena a su rutina diaria.

Enfrentar angustias y distracciones con terminología ajena a su lenguaje cotidiano, además de trastornos psicológicos que afectan rendimiento, estabilidad y convivencia familiar, los enfrenta ante una realidad virtual en la que la autoridad municipal deberá de resolver su posición frente a un círculo del cual no hay escapatoria.

O demuestra que cuenta con la capacidad de respuesta inmediata para atender con prontitud la justa demanda de habitabilidad para 36 familias o sigue especulando sobre resultados de estudios que para lo único que ha servicio es para crear aparatos burocráticos como el de “prevención de riesgos” que se limita a dar estadísticas alarmantes de lo que no han hecho.

Avisos de ocasión sin atención (Artículos relacionados)

1988 Oct 07:  Responsabilidad o Culpabilidad

1989 Mzo 05: Reto a la creatividad o a la naturaleza

1989 May 28: La actuación y la actitud profesional

1989 Ago 13: Fraccionando… las ilusiones

1990 Mzo 18: El ejemplar San Pedro está de cabeza

1990 Dic 02: En la “eme” con la Sierra Madre !

1992 Jul 24: Incendios: A prevenir o lamentar

1993 Oct 15:  Alto al caos en Chipinque

1993 Oct 17: San Pedro… sierra adentro

1993 Nov. 12: Las lluvias y nuestras montañas… construcciones de riesgo

LARGA RUTA PARA UN FINAL FELIZ

INVESTIGACION:

– Definición cronológica de la autorización estatal y municipal.

– Recopilar documentación técnica original de la obra.

– Revisar mecánica de suelos original.

– Revisar memoria del cálculo.

– Revisar bitácora de la obra.

– Evaluar posibles modificaciones de campo.

ESTUDIOS PREVIOS:

– Estudio sobre apuntalamiento preventivo provisional.

– Exploración y muestreo físico de elementos estructurales.

– Pruebas de laboratorio de muestreos.

– Exploración de subsuelo actual y análisis estratigráfico.

– Estudios de comportamientos hidrológicos.

– Estudios de composición geológica.

– Estudio de resistencia de suelo actual.

– Evaluación de niveles de desplante de la cimentación.

– Estudio de distribución y concentración de cargas.

– Registro de fallas estructurales (fisuras y asentamientos).

– Determinación del desplazamiento horizontal.

– Apreciaciones sobre asentamientos y desplomes.

PROPUESTAS:

– Propuesta Técnica de Reestructuración.

– Propuesta Técnica de Recimentación.

– Propuesta Técnica de Reparación de acabados.

– Evaluación económica de las reparaciones.

– Factibilidad de costo-beneficio.

– Resolución sobre dictamen final.

RESPUESTAS Y RECLAMOS SOCIALES:

– Opción 1.- Ruta crítica de reparación:

Con garantía de resultados.

Con garantía de plusvalía.

Indemnización por daños y perjuicios.

– Opción 2.- Ruta crítica de demolición:

Indemnización por daños y perjuicios.

Responsabilidad civil

About Jorge Longoria

Analista Urbano y experto en Planeación Estratégica de Ciudad. Su experiencia en el ámbito urbano datan desde 1981 y se desempeña como Analista, Planificador y Consultor Urbano, además de dictar Conferencias en diversos Foros y agrupaciones profesionales. estudiantiles y organizaciones ciudadanas. Twitter: @JorgeLongoria

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