Obras: Desvio y Desvarío

Obra y demora vs. desvío y desvarío

El Norte / Locales / Pulso Urbano

Por: Jorge Longoria

San Pedro Garza García sufre ante la carencia de vías alternas que le permitan un rápido y pronto desahogo del tráfico intenso que se acumula en las horas pico. Automovilistas y transporte público que desea trasladarse principalmente a Monterrey y viceversa se enfrentan cada día a demoras y congestionamientos más prolongados.

Las actuales avenidas que pretenden cumplir con esta función, además de escasas, todas se encuentran ya en niveles a punto de saturación.

Por esta razón, cualquier entorpecimiento en la circulación normal de algunas de ellas, repercute en sobredemanda de algunas otras más. Este punto es alto delicado y no atenderlo resulta atentar contra la productividad.

La pérdida de horas hombre, amén de las consabidas molestias tanto para automovilistas como hacia vecinos, que de repente ven en sus otrora apacibles calles un tráfico desmedido de automovilistas que buscan opciones alternas que les permitan evadir cruceros congestionados, empieza a ser más palpable.

Sectores del oriente sólo cuentan con el par vial de la Loma Larga, conformado por las Avenidas Gómez Morín y Margáin Zozaya (el Túnel de la Loma Larga es materia de otro artículo), el sector central sólo cuenta con la Avenida San Pedro y su desahogo por Morones Prieto aunque poco atractivo por las dificultades del interconexión de sus sistemas viales. El sector poniente cuenta con la Avenida Corregidora, pero existe otro más, y es el amplio sector localizado entre los sectores central y poniente y que converge a desembocar en la Avenida Santa Bárbara.

PARAESTATALES EN JUICIO

Si las rutas de comunicación entre Monterrey y San Pedro resultan escasas, las opciones para la introducción de obras de infraestructura intermunicipal resultan más escasas aún.

Si pudiéramos observar con rayos “x” el subsuelo de las principales avenidas en cuestión, observaríamos la cantidad impresionante de infraestructura subterránea existente. Pero como esto es difícil de imaginar, basta con que observe hacia los lados para ver cómo cruza de un lado a otro de la avenida la cantidad de cables de todo que se entretejen formando una verdadera congestión visual.

Líneas de alta y baja tensión, de teléfonos y ahora de televisión por cable, se encuentran sobre la superficie y cada día a menor altura sobre la banqueta, situación que no sólo contamina visualmente, sino que un día impedirá la circulación de vehículos de carga provocando problemas mayores.

Situación similar, pero bajo la superficie también, se encuentran saturada por otro entretejido de líneas de agua potable, gas, drenaje sanitario y drenaje pluvial.

A lo anterior agréguele la otra congestionada situación a nivel de calle. Vehículos ligeros y pesados circulando a altas velocidades y obtendrá la descripción de una “Avenida Principal” metropolitana.

Con todo esto, pretendo destacar que la alta concentración vehicular termina por determinar que las vías de comunicación antes señaladas son, además de escasas, altamente prioritarias para cualquier obra pública. (Sólo falta que se les ocurra poner un Metro).

MUNICIPIO SIN JUICIO

Ante esto, se “justifica” el que se pensara en la Avenida Santa Bárbara como ruta de introducción de más servicios públicos, y más si con esto se espera una mejora en el servicio.

El caso actual que nos ocupa, se refiere a la obstaculizada Avenida Santa Bárbara, cerrada desde hace poco más de un mes, por motivos de la introducción de un sub-colector de drenaje sanitario que la paraestatal Agua y Drenaje de Monterrey lleva a cabo a todo lo largo de la misma y con ocupación de todo lo ancho de la Avenida, (desde su cruce con la Avenida Morones Prieto hasta la Avenida Vasconcelos).

La obra en cuestión, publicitada con amplios cartelones que en un principio presumía de organización al anunciar su terminación para cierta fecha en particular, se ha visto rezagada por cuestiones que desconocemos y que para el caso no amerita comentario, ya que nuestra mayor sorpresa lo constituye el poco o nulo interés municipal por atender las desviaciones alternas a esta demandada avenida.

Desde que se llevó a cabo el bloqueo de la circulación, jamás se implementó (o al menos pasa olímpicamente desapercibido) labor alguna de orientación al automovilista para guiarlo con fluidez sobre otras vías alternas preparadas para ello (?).

El Municipio de San Pedro requiere además de exigir (justo reclamo por cierto) de parte de su Alcalde al solicitar que se aceleren los trabajos de terminación de la obra, el que el Municipio lleve a cabo su parte en este juego.

La sola colocación de señalamiento de obstrucción, o denuncia o puntualización de los días de retrasos no justifica el que el Municipio se haya desobligado de la responsabilidad de atender a sus ciudadanos con alternativas de desvío de tráfico.

TRAFICO DE DESVARIO

A la fecha no se conoce ni observa proyecto alguno de señalización o de perdido personal de Tránsito o del departamento e ingeniería y transporte que oriente a los automovilistas.

Las consecuencias no se han hecho esperar, el transitar por la Avenida Vasconcelos entre Santa Bárbara y Humberto Lobo, es caótico.

El crucero de Humberto Lobo y Vasconcelos se encuentra sobresaturado y las colas de automovilistas llegan a más de tres cuadras, ya que el tiempo de cambio de luz resulta insuficiente. La misma situación de saturación se observa en calles secundarias “tomadas” por los automovilistas sin ton ni son ante la ausencia de orientación de personal de tránsito.

Buscando evadir este crucero, el automovilista ha elaborado sus propias rutas alternas y por demás anárquicas, provocando sobresaturación en las únicas calles que le permiten interconectarse hacia Humberto Lobo, como son las calles de Río Mosa y Río Lys (de Norte a Sur) y a su vez conectarse a calles como Río Rhin o bien Nilo, Elba y Sena.

El resultado es un desconcierto caótico, ya que al pretender cruzar la Avenida Humberto Lobo, se encuentran con la cola de quienes provienen de Monterrey y se acumulan al llegar al crucero con Vasconcelos.

A esto añádale que estas calles secundarias son de doble circulación y con vehículos estacionados en ambas aceras.

SOLUCIONES

En resumen, al margen de la queja externada (y fundamentada) por el Alcalde Fernando Margáin en días pasados ante la prensa, quejándose de la demora de la paraestatal en la conclusión de la obra y por ende de la apertura de la Avenida Santa Bárbara, bien valdría la pena rectificar la actitud contemplativa del Municipio y ser proactivo al solicitarle a su personal de Tránsito, ingeniería de Tránsito y Obras Públicas, orientar a los automovilistas hacia una ruta alterna con facilidades de conducción.

Entre otras medidas jamás implementadas y que de proseguir con las obras de rehabilitación de la avenida deberían serlo, están las siguientes acciones:

– Modificar los tiempos de semáforos en vueltas izquierdas no disponibles y brindar un mayor tiempo a las direcciones disponibles. (Cruceros de Santa Barbara con Morones Prieto y con Vasconcelos).

– Implementar como ruta alterna temporal de Norte a Sur: Humberto Lobo-Río Rhin-Río Lys-Vasconcelos.

– Implementar como ruta alterna temporal de Sur a Norte: Vasconcelos-Río Mosa-Río Nilo-Humberto Lobo.

– Instalar señalamiento de enrutamiento de un solo sentido vial en las rutas anteriores.

– Prohibir temporalmente el estacionamiento al menos sobre la acera derecha de las rutas anteriores y en las horas de máxima demanda.

– En los cruceros alternos implementar operativos de Tránsito con personal apostado en horas pico. (Pero con sentido de coordinación de tiempos de cruce no solo de observadores pasivos bajo la sombra).

Por último bien vale la pena ir pensando y gestionando recursos para que antes de ser de nuevo abierta al tráfico la Avenida Santa Barbara, paralelamente se lleve a cabo una reconstrucción de la misma, ya que si su estado antes de estas obras de introducción de redes sanitarias se encontraba en estado lamentable con severos hundimientos, no se requiere de ser experto en la materia para pronosticar más desperfectos, por lo que se hace necesario una recompactación, renivelación y recarpeteada.

A veces la paja en el ojo ajeno impide ver la viga en el propio, señor Alcalde, ¿será necesario aparte de San Pedro y Santa Barbara, acudir a más santos para acoger a los automovilistas del sector poniente y o bien a los vecinos de las calles con nombres de ríos en donde actualmente navegan sin rumbo centenares de automovilistas?

About Jorge Longoria

Analista Urbano y experto en Planeación Estratégica de Ciudad. Su experiencia en el ámbito urbano datan desde 1981 y se desempeña como Analista, Planificador y Consultor Urbano, además de dictar Conferencias en diversos Foros y agrupaciones profesionales. estudiantiles y organizaciones ciudadanas. Twitter: @JorgeLongoria

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