Las raíces de Los Naranjos

El Norte | Locales | Pulso Urbano

Por: Jorge Longoria

Otro grave y conflictivo problema ha cobrado proporciones de escándalo en los últimos días.

Nos referimos por supuesto a la denuncia sobre los subsuelos contaminados del Fraccionamiento Los Naranjos, en San Nicolás de los Garza, mismo que ha ocupado grandes espacios en la prensa además de mantener tensión y zozobra en cientos de familias.

Al margen de la exhaustiva investigación ecológica sobre los componentes o reacciones químicas que se llevan a cabo para determinar si es sólo peste o agente contaminante, en donde intervienen prestigiadas instituciones y científicos, entre los que se encuentran el Ingeniero Jaime Leal Díaz con quien honrosamente compartimos este espacio de Pulso Urbano, bien vale la pena que analicemos el otro aspecto que también está por debajo de las raíces de Los Naranjos… La confusa y dudosa responsabilidad oficial perdida entre la compleja tramitología.

ERRORES… ¡MUCHOS!

El caso que vivimos de ninguna manera es un caso aislado de error técnico o “”error de muchos” como tratara de explicar el ex-Secretario Alberto Ortiz Certucha en la entrevista del pasado 9 de diciembre.

La pobre excusa que pretendiera dar el ex-Secretario y dada su alta jerarquía ha provocado agravar aún más la compleja salida o solución a este caso.

Debemos de entender que estamos ante el enésimo problema que pone de manifiesto que más bien se trata de otro más de los muchos errores que sale a la luz pública ante lo intolerable de la apatía oficial. Errores que sumados arrojan saldos de incalculables pérdidas patrimoniales de cientos de nuevoleoneses en su momento damnificados y con el paso del tiempo olvidados.

Evocamos en nuestra mente casos lamentables y trágicos que al menos en los últimos seis años han conmocionado a la comunidad y que muchos de ellos pareciera que tuvieron que esperar su turno en forma de denuncia trágica.

Muchos casos aún plantean un dilema para su resolución y dictamen, aunque debemos de aclarar que en algunos casos gracias a la incansable intervención de los propios afectados se ha llegado a cierto arreglo, pero que sin excepción la autoridad oficial ha ignorado emitir juicio oficial de responsabilidad alguna.

Casos trágicos como el edificio colapsado en Balcones del Valle, casos absurdos de promoción oficial como el Fraccionamiento Garza Ayala asentado sobre un relleno sanitario, las casas fracturadas por asentamientos de rellenos falsos en Residencial San Agustín por estar sobre un arroyo natural, casos todos ellos en el municipio de San Pedro Garza García.

Casos de promoción de asentamientos legalizados como el del Fraccionamiento Pueblo Nuevo, en Apodaca, asentado en los bajos de un escurrimiento pluvial, edificaciones de conjuntos habitacionales como el de Hogares Ferrocarrileros en Monterrey, en donde su primer piso se convierte en cisterna cada vez que llueve, así como decenas de Fraccionamientos inundables en Guadalupe y San Nicolás de los Garza, son vivos ejemplos de los “”errores entre muchos (casos)” derivados de una participación de muchos (personas).

¿ERRORES DE MUCHOS?

Así podríamos seguir una interminable lista de conflictos urbanos provocando por errores humanos en donde el común denominador, irónicamente ha sido el de contar con un “”permiso oficial”, jamás por la carencia de este.

Ante los hechos pareciera que el Permiso Oficial sólo sirve para diluir la responsabilidad de la dependencia ante cualquier “”error”, ya que este oficialmente se reparte entre muchos.

Ante esta larga lista me parece que estamos ante una peste todavía de olores más fétidos a los emanados en las raíces de Los Naranjos, y que bien podríamos llamar la peste del Permiso OFICIAL (Otorgamiento Final Iniciado Con Inconvenientes Acordados Legalmente).

Es momento de cuestionarnos la efectividad o valía de la intervención oficial de la SEDUOP, antes SEDU, antes SAHOP, y mañana como le quieran llamar.

¿Error de muchos? Puede ser válido si, y solo si, la Comisión de Planificación integrada por varias decenas de representantes y auxiliares de todas las instituciones incluidas las municipales ejerciera su verdadera función individual y profesional. Lamentablemente la sumisión se impone ante la sinrazón.

¿Excepciones? Claro que las hoy, y me consta que son escasas, entre ellas y esto lo hago en honor a la justicia, está la de la Doctora Elida Rizzo, a quien se le reconoce sus enérgicos dictámenes, pero también debo de aclarar que es un grito desesperado en el desierto.

A Elida Rizzo le ha perjudicado ser hermana del Gobernador, ya que por cuidar los excesos del “”nepotismo” no se le ha permitido ejercer todo su concepto de control ecológico.

Pero, entre quiénes “”muchos” está la responsabilidad de las autorizaciones, ¿quiénes integran la Comisión de Planificación? veamos:

Aparte del Secretario de Desarrollo Urbano y Obras Públicas, prácticamente todos sus dependientes. Esto es, los Subsecretarios de Desarrollo Urbano, Ecología, Obras Públicas y Transporte (todos envían representante a excepción de Ecología).

Se encuentran además los representantes de las dependencias y oficinas descentralizadas tanto estatales como federales, como son Agua y Drenaje, Comisión Federal de Electricidad, Sisteleón, Pemex, etcétera.

Destacan por la Subsecretaría de Desarrollo Urbano, el Subsecretario, todos sus directores y jefes de departamento como son los de Gestión, Control, Planificación, Infraestructura Vial, Drenaje Pluvial, Jurídico e Inspección.

Se encuentran también representantes del Fideicomiso de Reordenamiento Urbano, de Fomerrey, del Consejo de Desarrollo Urbano, de los municipios conurbados como son Apodaca, Escobedo, García, San Nicolás, Santa Catarina, Guadalupe, Monterrey, San Pedro, y de los municipios del resto del estado que tengan asuntos de su incumbencia.

Por último (perdón por los que inconscientemente omití) existen los representantes de la ante-firma del Secretario, quienes forman parte de su “”staff” y quienes llevan la voz autorizada fuera de todo protocolo u organigrama.

TIEMPO DE REFLEXIÓN

Como se puede ver, la Comisión esta llena ingredientes (léase gente), como para obtener una verdadera ensalada de sabor exótico, aun así aunque usted no lo crea alguien por ahí todavía piensa que le falta más pimienta al guiso y quisieran contar con la presencia de los bomberos, los minusválidos, grupos ecologistas y partidos políticos.

Como en cualquier buena cocina, hasta al mejor cocinero se le va un pelo en la sopa, pero en las condiciones actuales pareciera que se está a punto de perder toda la cabellera.

Todo esto no es más que el reflejo de una situación que en forma creciente a inconsciente se ha ido distorsionando y complicando.

Tal vez un afán de mayor control y democracia, se ha escuchado de más a todas aquellas voces que aprovechando la alta carga de responsabilidades propias por Ley, agenciadas por placer de los Secretarios en turno, han exagerado en su afán democrático de participación y apertura.

Además de todo ello, se suma a la compleja integración de la Comisión de Planificación la inexistencia de un reglamento de procedimientos o bien un código de conducta y participación que le pueda dar orden o al menos forma a su trabajo de evaluación y autorización sin temor a perder sus puestos. Vaya una verdadera separación de poderes.

 PROBLEMA DE FONDO

Contra lo que quisiera aparentar, la alta densidad de asientos en la Comisión de Planificación de la impresión que es una situación prefabricada.

Situación que además desgasta y quita tiempo a decenas de profesionistas que quisieran emplear mejor su tiempo en acciones más productivas.

En todo caso a quienes asisten a estas juntas, se les utiliza (y así ha sido) como una especie de escudo para perder entre muchos la irresponsabilidad manifiesta de “”desarrolladores” furtivos y para confundir lo que debiera ser una rectoría de una dependencia llamada Secretaría de Desarrollo Urbano, cuya responsabilidad actual más bien pareciera complicidad.

Este error en todo caso es la respuesta a quienes no se quieren dar cuenta de la falta de atención o capacidad de abstracción de los secretarios en turno, quienes ante una exorbitante carga de trabajo, resultan incapaces de poder percatarse de la inoperancia existente dentro de su área.

Obedece además a la falta de sensibilidad ante la suma de evidencias recopiladas por la opinión pública como para poder al menos darle salida política a tan graves casos.

Obedece también a la complicidad de agrupaciones “”profesionales” que no denuncian más que lo que a ellos concierne en el límite de su coto de “”poder”.

Obedece por enésima vez a la falta de acción técnica que permita elaborar y obtener resultados concretos de planes y programas realmente consensados.

Obedece, por qué no decirlo, a una pereza mental de clarificar las responsabilidades y obligaciones.

Obedece a una absurda y rancia burocracia empeñada en ejercer su trabajo a su modo y en su tiempo.

Obedece en suma a una perfecta y bien montada desorganización en donde siguen existiendo lentitud de trámites, en donde además de mal autorizados ahora resultan sumamente caros.

No, definitivamente sí se piensa que al cederle a los municipios se resuelve el problema, lo que va a pasar es que se van a multiplicar los problemas.

¿La razón? Siempre se carece de los instrumentos técnicos y legales, llámense programas o planes específicos estatales verdaderamente consensados.

Definitivamente las raíces de Los Naranjos están sacando el aire más que simples olores fétidos. Están poniendo en evidencia lo caduco de una estructura desgastada y sin ánimo de entenderle.

¿No será tiempo de un verdadero cambio de conducta? Por que no desaparecer la Comisión de Planificación y extenderle al desarrollador su verdadera y clara responsiva obligación de cumplimiento.

Que la autoridad se limite a tomar registro de sus obras y a perseguir y castigar la irresponsabilidad del que incumple.

Porque la verdad sea dicha el desarrollo urbano se da solo, la Secretaría en su actual condición es solo un buró de trámites encargado de obstaculizar y cuestionar el desarrollo en base a criterios unipersonales, de quien en ese momento recibe la estafeta y a su vez la cede a su segundo de a bordo en un acto de confianza ciega.

Definitivo las raíces de Los Naranjos son profundas y se ramifican entre escritorios.

About Jorge Longoria

Analista Urbano y experto en Planeación Estratégica de Ciudad. Su experiencia en el ámbito urbano datan desde 1981 y se desempeña como Analista, Planificador y Consultor Urbano, además de dictar Conferencias en diversos Foros y agrupaciones profesionales. estudiantiles y organizaciones ciudadanas. Twitter: @JorgeLongoria

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