Planeación apasionada o sin compasión

El Norte | Locales | Pulso Urbano

Por: Jorge Longoria

La Ciudad metropolitana de Monterrey sigue su crecimiento inexorable, en donde no cabe la posibilidad de tregua ante una planeación subordinada o para la definición de una ley concertada.

Congresistas van y congresistas vienen, y en todos los casos siempre permanece latente una “nueva” y a veces novedosa reforma a la Ley de Desarrollo Urbano del Estado, en lo que parece ser una historia sin fin en la que, cual vil software de computadora, al año siguiente resulta obsoleto.

LA PLANEACION

Mientras que la planeación oficial sigue en consulta tras consulta, para dar pie y gestación a otro plan y otra reforma que al final de cuentas corre el riesgo de terminar sin forma, los planes maestros de vialidad, de infraestructura, de usos del suelo, vaya, de la concepción del nuevo Nuevo León, continúan en medio de discusiones complejas entre la semántica y la dialéctica, que lo mismo rebotan entre los muros sin ventanas de complejos intereses, como difícilmente aterrizan en las anchas pistas de la planeación.

Actualmente en el proceso de negociación para la planificación, entre gobierno y promotores, no se distinguen claramente las posiciones.

Esto resulta evidente, ya que, con la misma pasión unos y otros, lo mismo promueven, ejecutan, especulan, comercializan y planifican, tan es así, que difícilmente se dan cuenta de la cruda realidad, que sin compasión cada vez se va agudizando hasta hacerse más notoria.

Una realidad urbana en donde la alta especulación por la comercialización del suelo, pone los precios por las nubes, en donde el resultado es un producto cada día más elevado tanto para renta como para venta.

La discusión para la planeación a por siempre apasionada, está enfrascada en el 50 por ciento del territorio estatal, donde sin compasión se concentra el 82 por ciento de la población estatal.

La pregunta es: ¿si la mente siempre está caliente, cuándo entra la razón al corazón?

SIN COMPASION

Mientras la ley planes y programas se reinventan, la Ciudad, esto es, su crecimiento, su demanda, su razón de existencia se sustenta en un mundo surrealista en donde impera la ley de la oferta impositiva sobre la demanda sensitiva.

Esta discusión eterna se traduce en actitudes despreciativas hacia otros puntos urbanos disponibles en la metrópoli y en el Estado mismo.

Si esto es una exageración, repasemos sólo algunos puntos urbanos en franca contradicción y la decepción:

1.- Por ejemplo, el Centro metropolitano luce deshabitado y la población envejece con su centro olvidado.

2.- La zona de Valle Oriente en San Pedro Garza García se ha desbordado y aún sin terminarse ya se ve saturada y congestionada de complejas soluciones viales.

3.- La población sigue en franca fuga hacia los límites metropolitanos de Escobedo y Apodaca sin importarles enfrentar sitios “vacíos” de infraestructura de soporte vial, ya que los desarrolladores sólo “cumplen” (ya que no se dan abasto) con la oferta de vivienda.

4.- El sector de Santa Catarina sigue sin ser atractivo para los inversionistas; el Cañón del Huajuco, cual si fuera una oruga, sigue silenciosamente su metamorfosis urbana, aún a sabiendas de las restricciones oficiales.

5.- Juárez y García ni la gracia les perdonan y su aceptación metropolitana es sólo un sueño suburbano.

6.- Linares y Anáhuac como polos de desarrollo están más distantes de la realidad que de la frontera con Canadá.

FE CIEGA

Pues bien, mientras todo esto se debate en parámetros de la terminología metodología internacional, la ciudad sigue creciendo y esto, la verdad sea dicha, muy a pesar de la lenta y difícil tramitología oficial.

Muy por encima de todo existe una clara y contundente fuerza natural que en un estado como Nuevo León es imposible de ocultar y mucho menos de contener.

Nuevo León, y especialmente su área metropolitana, vence la difícil aduana burocrática y reafirma su fe ciega en su potencia y virtual crecimiento. Y para muestra un desarrollo.

Obedeciendo a lógicos estudios de mercado, y desoyendo estudios de subcentros urbanos surge en el límite metropolitano un nuevo centro de servicios “La Fe Plaza Comercial”.

Ubicada en una zona donde no es muy claro el mercado potencial de compradores, este nuevo centro comercial, localizado en la Carretera a Ciudad Miguel Alemán y la Avenida Félix Galván, todavía en terreno de San Nicolás de los Garza, se atrevió a enfrentar una realidad negada por muchos: sí es posible un desarrollo comercial terciario en el extremo oriente de la metrópoli.

Pero si su mercado potencial de comercial de compradores estaba en duda, más lo está su posición territorial, ya que por su excentricidad con el casco de San Nicolás de los Garza y a pesar de su colindancia con Guadalupe, se siente más cerca de Apodaca que de ningún otro.

Esto dada su cercanía y facilidad de comunicación con esa cabecera municipal.

Esto que pareciera un comercial, no persigue otro objetivo más que el de tratar de entender el fenómeno de la conturbación y la necesidad de facilitar y encauzar la vocación natural del suelo y en este caso el Gobierno sólo es un facilitador para el desarrollo.

Ahí está La Fe, para lo pobladores de ese amplísimo sector que sólo encontraban como distracción dominguera ir al aeropuerto a ver aviones despegar.

Ahora cuenta con tiendas de autoservicio, entretenimiento, restaurantes, jugueterías, mueblerías y hasta cines de primera categoría, aún mejores que los de San Pedro Garza García, que tanto presume de sus facilidades.

En una encuesta reciente, publicada en la Sección Gente de El Norte, acerca de la procedencia de los espectadores a cierta función de cine en las salas de Cinemark, un buen número procedía de municipios extremos como Santa Catarina y San Pedro Garza García.

LA LECCION

Con esto han quedado demostradas dos cosas:

Que la ubicación distante no es obstáculo si se cuenta con alternativas de calidad y accesibilidad razonable.

Que la Ciudad está para esto y para más a pesar de conflictos sindicales y de burocracia atosigante.

Los invito a imaginar una ciudad con múltiples alternativas como estas en sitios como Escobedo, Cadereyta y la Carretera a Saltillo, etcétera.

Esto es posible, si y sólo si nos decidiéramos a mejorar y extender la vialidad sin temor a abrir nuevas y mejores áreas de competencia urbana.

Aunque con ello le quitemos atractivo a Valle Oriente.

About Jorge Longoria

Analista Urbano y experto en Planeación Estratégica de Ciudad. Su experiencia en el ámbito urbano datan desde 1981 y se desempeña como Analista, Planificador y Consultor Urbano, además de dictar Conferencias en diversos Foros y agrupaciones profesionales. estudiantiles y organizaciones ciudadanas. Twitter: @JorgeLongoria

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