Importancia del diluvio diluido

El Norte / Locales / Pulso Urbano

Por: Jorge Longoria

Enfrentamos otro mes de septiembre, con los consabidos inicios de retos familiares de quienes tienen que encarar un nuevo inicio de clases, lo que implica reestablecerse de sobresaltos económicos de uniformes, libros, vacaciones y aunado a todo esto… para colmo de males, consecuencias de un diluvio torrencial septembrino.

Esto, la tormenta que azotó a Monterrey y su área conurbada, el pasado viernes 16, nos remonta mental y materia1mente a pasajes vividos pero que por razones lastimosas, burocráticas o económicas no se han atendido.

ANGUSTIA CIUDADANA.

El pasaje no está por demás recordarlo. Familias enteras en angustia extrema ante el riesgo de ver pasar por dentro de su casa una enfurecida corriente que en su cauce no sólo lleva un potencial riesgo de arrasar con vidas humanas, sino que con certeza arroja saldos en deterioro de sus bienes patrimoniales.

De ahí que miles de ciudadanos asuman una actitud manifiesta de resignación patética. Enfrentar el saldo de un diluvio que una vez diluido solo deja pérdidas patrimoniales en muebles, edificaciones, vehículos, mascotas, enseres, accesorios y cuanta cosa u objeto se haya encontrado elevada hasta 50 centimetros en promedio sobre el nivel del suelo de su vivienda.

Son miles de ciudadanos que habitan en las zonas de planicie con escurrimiento natural en donde desembocan las embravecidas aguas pluviales metropolitanas, pero quienes más lo resienten y sin que esto sea exclusividad de ellos, son precisamente los habitantes del municipio de Apodaca.

ADVERTENCIA LATENTE.

Es una película ya vivida en repetidas ocasiones y es también tema ya tratado y advertido aquí en Pulso Urbano que con el título de “Drenaje Pluvial… Problema trivial” publicamos el 9 de julio de 1993.

El mismo sentimiento recogido en ese entonces sobre la advertencia del “festejo anticipado” por la inauguración del colector construido en la Avenida Lincoln, resulta ahora una “profecía malévola” pues el tiempo confirmó la razón técnica que esgrimimos, por lo que me permito transcribir parte de lo asentado en ese artículo:

“En nuestro Estado existe un plan maestro de drenaje pluvial que por años se ha ido “estructurando” conforme a cada fraccionador se le solicita su tramo de entubamiento o canalización, sin embargo la velocidad del crecimiento de la mancha urbana y lo antiguo del estudio obligan a pensar sobre la necesidad de su actualización desde el punto de vista macro de planeación integral.

Prueba de ello lo demuestra el colector del Paso del Aguila, recién construido en la ampliación de la Avenida Lincoln, y que descarga su caudal al Arrollo Topo Chico, este caudal incrementó en un 10 por ciento, lo que pone en peligro de desbordamiento las zonas bajas distantes, tal es caso de Apodaca.

El canal del Topo Chico registra actualmente su máximo nivel, lo que imposibilita que antiguos proyectos rezagados sumen sus descargas a este punto”.

De esto hace más de un año, pero a siete meses de este artículo me toca en suerte, a principios de este año en mi corta estancia como Director de Proyectos e Infraestructura en la Subsecretaría de Desarrollo Urbano dar a conocer en rueda de prensa a nombre del Gobierno del Estado los avances del “Plan Maestro de Drenaje Pluvial”, que consistía en resumidas cuentas dar por “oficializado” el reconocimiento de lo cuencas pluviales en el Area Metropolitana, tal como se ilustra en el cuadro “Cuencas y Caudales”.

Esto sin duda constituyó el primer paso de acción concreta de atención a un añejo problema en donde ha prevalecido desatención a un latente peligro de amenaza patrimonial de los ciudadanos.

Sin embargo también es cierto que detrás de todo este complejo existe una problemática todavia mayor para poder materializar acciones específicas.

FACTOR ECONOMICO.

Es sabido por población en general de las penurias económicas del Estado y aquí reproduzco las declaraciones del Gobernador Sócrates Rizzo del pasado 20 de septiembre (El Norte Pág. 3B)… “Estamos hablando que en drenaje pluvial, el Plan Maestro nos costaría 2 mil 400 millones de nuevos pesos, es un proyecto que se va a llevar muchos años, yo estimo que podría llevarse 10 años”.

Estas declaraciones del Gobernador se fundamentan con los datos técnicos preliminares que una empresa capitalina presentó en su estudio del Plan Maestro y del cual se enfocó más especfficamente a la cuenca No.4 del Topo Chico.

Pero vale la aclaración en el sentido de que se debe de precisar (y esto es algo que tal vez no se le informó al Gobernador), que el pretendido plan maestro de Drenaje Pluvial solo concreta en su fase inicial una primera etapa del cual solo se limita con ingeniería o cálculo hidrológico a una sola cuenca, y con esto no es posible emprender obra alguna.

Existen sí, datos ciertos de solución técnica y demanda económica al problema del desbordamiento del canal del Topo Chico, ¿la cifra? 546 millones de nuevos pesos para una obra que técnicamente podría demandar hasta 6 años de trabajos, ya que implica hasta túneles de desvío bajo la falda del Cerro del Topo Chico.

¿Pregunta Se le habrá precisado al Gobernador la magnitud de obras por toda la ciudad y que prácticamente implica “destripar” toda la Metrópoli?.

Para darnos una idea de lo complejo de la solución solo basta ver las acciones descritas para la solución a la cuenca del Topo Chico y que no solamente se concretan a canalizar su recorrido más allá de Apodaca, sino que deben de hacer un sinnúmero de obras complementarias que le quiten captación, ya que la sola continuación de la canalización aguas abajo, no basta, ya que hasta en lo canalizado aguas arriba existen desbordamientos precisamente por excesos en su captación.

Estas son algunas acciones mayores paralelas a la solución de la cuenca No. 4 del Topo Chico:

  • Construcción de canalización al Canal Nogalar.
  • Construcción del interceptor “Vía Laredo” (*).
  • Refuerzos al Canal del Topo Chico.
  • Obras de ampliación de colectores y subcolectores.
  • Obras de refuerzo en el Canal del Aguila.
  • (*) El interceptor “Vía a Laredo” consistente en un túnel por la falda del Cerro del Topo Chico a manera de “bay-pass” para quitarle torrentes derivados de San Bernabé y Cumbres y desviarlo hasta el Río Pesquería en Escobedo.

Como se ve, esto implica factores técnicos que demandan reorganizar la Ciudad y que en el mejor de los casos si se pretendiera ejecutar obras en las 10 cuencas en tan solo 10 años, implicaría bloquear materialmente toda la Metrópoli. Definitivamente la solución final va mucho más allá de 10 años.

Por lo tanto la inversión especulativa tanto del costo como del tiempo, resulta ser muy muy estimativa para darle solución a un añejo problema con rezago de más de 40 años.

No obstante la inversión total de todos los colectores y emisores principales nos permite suponer un monto requerido aproximado para las 10 cuencas en poco más de 2 mil 739 millones de nuevos pesos, cifra muy superior a lo invertido a la Presa El Cuchillo y sin incluir las presas “rompe picos” de la Huasteca, de la que ya se ha empezado a hablar. Vaya, cuesta más encauzar y sacar el agua de la Ciudad que traerla para su consumo.

¿POR DONDE INICIAR?.

El estudio inicial del Plan Maestro Pluvial, subdivide la zona metropolitana en 10 cuencas pluviales, en el cuadro “Cuencas y caudales”, se enumeran estas, y contemplan las cuencas del Santa Catarina, San Bernabé, Monterreal, Topo Chico, Conductores, Talaverna, Río La Silla, Arroyo Las Sabinas, Arroyos Canoas/Seco/Capitán y Arroyo el Obispo.

Las cuencas en su conjunto abarcan 94 mil 125 hectáreas, esto es 3.5 veces más de la zona urbanizada de toda la Metrópoli que prácticamente se convierten en un “cazon” en períodos de lluvia, esto es tan vasto que prácticamente entre las 10 cuencas nada tiene que ver una con cualquier otra de ellas.

Ante esto, surge el dilema, ¿por dónde iniciar? si todas y cada una de ellas tiene su peculiaridad y urgencia.

Surge pues, el momento de jerarquizar y priorizar las acciones. Si nos hemos de atener a su magnitud de captación pluvial en escurrimientos extraordinarios, la cuenca No. 1 del Río Santa Catarina se lleva las palmas con sus 6 mil metros cúbicos por segundo, de ahí la importancia de la presa rompepicos.

Sin embargo, la inversión sin la presa rompepicos, estriba en el orden de los 625 millones de nuevos pesos, lo que representa más del 23 por ciento de la inversión total del plan maestro, pero tan sólo para el 17 por ciento de la población total y que no es precisamente la más desfavorecida.

Le seguiría a ésta, la cuenca No. 4 del Topo Chico, con sus mil 200 metros cúbicos por segundo y con una inversión cercana al 19 por ciento del estimado y para una población servida cercana al 20 por ciento.

Pero si queremos atender al llamado de la zonas de gran densidad poblacional y por consecuencia de mayor número de habitantes beneficiados, esto es en observancia al “costo-beneficio”, debemos abocarnos en todo caso y en este orden por las cuencas 4, 2, 10 y 6, que corresponden respectivamente al Topo Chico, además de San Bernabé, El Obispo y Talaverna, que totalizan el 6 por ciento de la población metropolitana con una inversión del 50 por ciento del total estimado.

En justicia además, estas cuencas corresponden en su gran mayoría a sectores marginados y en donde se han presentado el mayor número de damnificados en cada evento torrencial.

Cabe aclarar, que la presa rompepicos en la Huasteca en nada beneficiará al sector inundable de Apodaca, ya que sólo evitará en el mejor de los casos “frenar” la velocidad de las aguas bravas que desembocan en el Río Santa Catarina.

MIENTRAS… ¿QUE?

Sí, efectivamente es un factor económico lo que impide acciones inmediatas, pero, ¿qué hacer mientras tanto?

Será suficiente el que se reconozca el problema se cuantifique su inversión y se esté en espera de los recursos federales. Creemos que no, ya que mientras tanto se requiere desde ahora la implementación de estrategías y acciones básicas para materializar el Plan Maestro de Drenaje Pluvial.

Sabemos de antemano que no existe en la Secretaría de Desarrollo Urbano personal de planta con capacidad técnica en esta materia, sabemos además que la alta burocratización termina por echar a perder toda idea vanguardista.

Por lo tanto y mientras tanto, se requiere de una buena vez el hacer caso a tantas voces especializadas con quienes hemos platicado y que demandan la creación de un órgano supervisor.

Este órgano supervisor, estaría enfocado a dar seguimiento, a la vez de concretar las diversas etapas del Plan Maestro Pluvial, ser además órgano ejecutivo y operativo, teniendo entre sus obligaciones las siguientes:

  • Definir política estatal sobre materia pluvial.
  • Recopilación y análisis actualizado sobre el estado de la red pluvial.
  • Diagnóstico de la capacidad de la infraestructura existente.
  • Contratación de propuestas de solución.
  • Generar fuentes de financiamiento.
  • Jerarquización y calendarización de obras pluviales.
  • Supervisión y construcción.
  • Conservación y mantenimiento de la red.

Vaya algo parecido a la Compañía de Agua y Drenaje de Monterrey, que ha demostrado con hechos verdadera capacidad administrativa y que opera con números negros y con un alto nivel ejecutivo.

Nada más una recomendación: si a la compañía descentralizada de Agua y Drenaje no le podemos exigir que produzca la lluvia para que llene las presas, al organismo que estamos proponiendo no le exijamos que evite la lluvia.

El inicio de la solución distante del problema pluvial se inicia en los escritorios, pero no afilando el lápiz para la ejecución de obras “extras y emergentes” que demandan más de 10 millones de nuevos pesos para “parchar” los daños que tres horas de lluvia causaron a obras públicas vulnerables.

La importancia del saldo del diluvio está en echar a andar la solución y tangible a este gravísimo problema. Yo creo que no importa que sean obras “enterradas”, la prensa también tiene “flash” en sus cámaras fotográficas.

CONFORMACION URBANA…

Cuencas y caudales:

No CUENCAS SUPERFICIE Escurrimiento /(Hectáreas) Extraordinario / (m3/ Seg.)

1 Santa Catarina 22,400 6,000.

2 San Bernabé 11,875 960.

3 Monterreal 4,450 410.

4 Topo chico 15,625 1,200.

5 Conductores 3,775 380.

6 Talaverna 6,950 560.

7 Río La Silla 5,725 480.

8 Arroyo Las Sabinas 3,475 352.

9 Arroyos Canoas/

Seco/ Capitán 8,450 640.

10 Arroyo el Obispo 11,400 890.

Total de Hectáreas: 94,125.

Habitantes en riesgo:

No CUENCAS Población Densidad. / de la cuenca Población / (Habitantes) (Hab/ Ha)

1 Santa Catarina 560,000 25.

2 San Bernabé 593,750 50.

3 Monterreal 111,250 25.

4 Topo Chico 625,000 40.

5 Conductores 132,125 35.

6 Talaverna 278,000 40.

7 Río La Silla 143,125 25.

8 Arroyo Las Sabinas 86,875 25.

9 Arroyos Canoas/

Seco/ Capitán 253,500 30.

10 Arroyo El Obispo 456,000 40.

Potencial de Habitantes: 3,239,625.

El costo y sus prioridades:

No CUENCAS Costo de Porcentaje / la solución de inversión / (millones de N$)

1 Santa Catarina 652 23%.

2 San Bernabé 346 12%.

3 Monterreal 130 5%.

4 Topo Chico 546 19%.

5 Conductores 110 4%.

6 Talaverna 202 7%.

7 Río La Silla 167 6%.

8 Arroyo Las Sabinas 101 4%.

9 Arroyo Canoas/

Seco/ Capitán 246 9%.

10 Arroyo El Obispo 332 12%.

Inversión Requerida N$2,831 100

About Jorge Longoria

Analista Urbano y experto en Planeación Estratégica de Ciudad. Su experiencia en el ámbito urbano datan desde 1981 y se desempeña como Analista, Planificador y Consultor Urbano, además de dictar Conferencias en diversos Foros y agrupaciones profesionales. estudiantiles y organizaciones ciudadanas. Twitter: @JorgeLongoria

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