La apertura nuevo reto de la arquitectura

El Norte | Locales | Pulso Urbano

Por: Jorge Longoria

Si bien en nuestra formación académica se nos instruye para que salgamos con el título de arquitecto en la mano, valdría la pena cuestionarnos…¿Cuántos de estos títulos se encuentran en la mano de profesionistas de carrera y cuantos se encuentran en la mano de profesionales “”encarrerados”?

Habría tal vez alguna manera de distinguir entre uno y otro, ya que el profesionista de carrera es aquél que sale con el título en la mano y decide seguir enfrentando retos en su camino.

Es aquél que, inconforme o insatisfecho con el medio que le rodea, no se encoge de hombros ni se suma a la indiferencia o apatía ciudadana y en cambio busca la forma de participar activamente en su comunidad como promotor del cambio y medio de superación profesional.

En contrapartida, el profesional “”encarrerado” es aquél que no dispone de tiempo ni para percatarse de la degradación creciente de su entorno urbano.

Una degradación que va desde la imagen visual hasta la falta de servicios básicos en las zonas marginadas.

La verdad sea dicha, en este momento estamos lejos de poder afrontar los nuevos retos que reclaman nuestros tiempos.

Un Mundo Nuevo

El mundo de hoy es muy distinto al de hace apenas tres años y será, en consecuencia, otro aún más diferente al que encontraremos dentro de tres más.

Aquel que se siga aferrando a las ideas, formas, métodos y sistemas actuales, prácticamente obsoletos, tenderá a quedar fuera de los nuevos esquemas de participación, modernidad y solidaridad.

El México de hoy es un México más activo y más dispuesto al cambio y a la incorporación global.

Sin que suene a fanatismo, sino simplemente como opinión de alguien que se interesa en los cambios, debemos de reconocer los grandes esfuerzos y grandes zancadas con las que el Presidente de la República avanza en su proyecto de renovación y superación.

Al mismo tiempo debemos de estar conscientes de lo que esto va a significar, ya que la inminente apertura de mercados vendrá a enfrentarnos con una cruda realidad.

La gran mayoría de los arquitectos en México estamos ante un rezago tecnológico y de asociación de ideas fuerte, comparativamente a los vecinos del primer mundo.

Ante esto, los arquitectos debemos de prepararnos y actualizarnos para poder estar al nivel de competencia, o de plano conformarnos con ver pasar las oportunidades o ser simples maquiladores o traductores de enlase, situación muy distante de la de promotores del cambio.

Las grandes inversiones que vendrán a México requieren de profesionales dispuestos a entregarse en la concepción de la calidad total.

Ante esto, debemos de despojarnos de nuestra arraigada costumbre del sometimiento profesional y ser lo suficientemente auténticos para poder distinguir entre lo que tenemos y lo que podemos.

Nueva Conciencia

Para esto debemos percatarnos de nuestro entorno más próximo y llevarlo a los límites de las comparaciones para ubicarnos en la escala de la competitividad.

Si no somos capaces de distinguir entre lo real y lo desigual estaremos desde ahora “”bacheando” el camino para que los inversionistas del otro lado lleguen a México con todo y sus arquitectos.

Por otro lado, los arquitectos debemos de abandonar la halagadora concepción de que somos los “”hombres orquesta” en la construcción, tan capaces lo mismo para dibujar un plano que para poner el último foco de lo edificado.

Este esquema de sabelotodo ha sido perjudicial para nuesrto desempeño profesional, ya que fomentó el egocentrismo y la individualidad, “”característica” que nos estorba para trabajar en conjunto.

Hoy, el mundo reclama la participación en conjunto con la sociedad en general.

Todo ciudadano, por más modesto que sea su desempeño o su preparación, tiene algo que aportar, la suma de opiniones y de esfuerzos es la clave de la superación profesional.

En nuestro caso, como arquitecto podemos desde esa perspectiva de participación coordinar esfuerzos comunitarios.

Tener la capacidad, sagacidad y humildad de conjuntar esfuerzos en grupos interdisciplinarios.

Caso concreto lo encontramos en la planeación del desarrollo urbano, lo mismo se requiere de la investigación, análisis, planeación, concertación, programación y ejecución, que en la difusión del uso y mantenimiento de lo proyectado.

De qué nos sirve proyectar o conceptualizar esquemas de planeación, si sólo servirán o tendrán impacto durante la inauguración y terminan siendo elefantes blancos sin uso práctico.

El éxito que como arquitectos debemos buscar dentro de la sociedad es el de que lo conceputalizado y materializado realmente trascienda en su tiempo.

Pero no hablo de trascender de una forma espiritual, ya que al ciudadano o usuario del inmueble no le importa quién lo proyectó, sino la trascendencia de la capacidad de servicio y funcionalidad.

Bienvenido el reto

En suma, nuestro País, nuestro Estado y nuestras ciudades, requieren de un nuevo esquema de arquitectos.

Arquitectos comprometidos con su sociedad, arquitectos que vean hacia el futuro, pero con la plena conciencia de que el futuro se construye desde hoy.

Un futuro en donde el mundo reclama la participación global, en donde el libre mercado exige libertad de opinión.

No debemos conformarnos con lo que hasta hoy se ha hecho, tenemos un fuerte compromiso que nuestro País ha asumido en voz de nuestro Presidente Carlos Salinas de Gortari, quien se empeña en demostrarle al mundo que en México existen muchas mas ciudades que la ciudad capital.

En Monterrey, recibió al Presidente de los Estados Unidos; recientemente en Guadalajara, recibió a los mandatarios de toda Hispanoamérica; en Querétaro, se llevan a cabo conversaciones de paz entre la guerrilla salvadoreña y el Estado, etcétera.

Esto no es mas que el síntoma de que México requiere de más espacios para recibir al mundo.

En la costa del pacífico se construye actualmente el puerto marítimo de Topolobampo para recibir el mercado potencial del viejo continente.

Nuevo León está próximo a inaugurar su Puente Internacional “”Solidaridad” en Colombia y ésta será la puerta para darle la bienvenida al nuevo reto profesional.

Yo pregunto: ¿Qué acaso no podríamos aspirar a ser parte de ese cambio que reclama la sociedad? ¿Por qué no pensar que sea Reynosa la sede de la firma del Tratado de Libre Comercio en 1993.

Creo que la respuesta está en las manos de la ciudad misma, que bien podría encontrar en los arquitectos locales el instrumento para su cambio sustancial, empezando por el cambio de mentalidad reflejado en la imagen de la Ciudad.

Tenemos los arquitectos del noreste, especialmente los de Monterrey y Reynosa, la primera palabra.

 Nota: El artículo es una síntesis de la ponencia presentada por Jorge Longoria ante los miembros del Colegio de Arquitectos de Reynosa durante un seminario de superación profesional realizado el viernes.

 

 

 

 

 

El Puente Colombia es el símbolo del nuevo reto que significa para los arquitectos la apertura comercial. La Ciudad requiere profesionistas que no sólo conceptualicen y edifiquen, sino que hagan obras funcionales y perdurables.

About Jorge Longoria

Analista Urbano y experto en Planeación Estratégica de Ciudad. Su experiencia en el ámbito urbano datan desde 1981 y se desempeña como Analista, Planificador y Consultor Urbano, además de dictar Conferencias en diversos Foros y agrupaciones profesionales. estudiantiles y organizaciones ciudadanas. Twitter: @JorgeLongoria

Check Also

Fashion Drive 1

Fashion Drive: “Preocupa la parcialidad de la autoridad”

Víctor Gómez @vic_gr | Publimetro Monterrey Análisis de Jorge Longoria, urbanista:  Lo que esto manifiesta es ...

Deja un comentario