CANACO contra puesteros: ¿y el cliente?

El Norte / Locales / PULSO URBANO

Por JORGE LONGORIA

Fuerte polémica se ha desatado respecto a la invasión de “”los comerciantes ambulantes” en los accesos a la recién inauguradas estaciones del Metro.

La CANACO, a través de su presidente Adrián González Lozano, lanzó un discutido y criticable ultimátum a la autoridad municipal, en este caso Juventino González Benavides, Alcalde en funciones, “”amenazándolo” con publicar desplegados dirigidos al Presidente de la República.

Discutido es, por lo que ya señaló nuestro vecino de la página 3, Ricardo Omaña del Castillo. Ultimátum para amenazar con escribirle al Presidente de la República, no es ultimátum. En todo caso, la amenaza de dejar de pagar impuestos es más preocupante.

Criticable, por venir de quien viene esa actitud desafiante y retadora contra la autoridad.

 PASION DESBORDADA

Sin embargo, dado que conocemos el carácter centrado, ecuánime y respetuoso de nuestro amigo Adrián González Lozano, prefiero pensar que se vio presionado por la inercia belicosa de anteriores directivos que aún pretenden arraigar la confrontación frontal en esta centenaria y prestigiosa institución.

Porque sé de la intención constructiva y el ánimo de beneficio social y progresista que ahora se pretende imprimir en la CANACO el mando de sus nuevos directivos, es que siento que se ha de vivir un cierto y desesperante sentimiento de impotencia ante la sorda actitud de las autoridades.

Toda vez porque no se enfrenta de lleno el creciente problema del comercio ambulante. De ahí mi creencia de la presión para las declaraciones retadoras de su Presidente.

Por el contrario, fuera del tinte espectacular de la “”amenaza pública”, en el fondo la denuncia de la CANACO lleva un mucho de certeza.

En las páginas de esta sección se continua exhibiendo este problema con la aún permanencia de puesteros en las zonas prohibidas, lo que corrobora la preocupación de la CONCANACO.

INTENTOS FRUSTRADOS

En diciembre de 1989, escribí en este mismo espacio un comentario sobre los puesteros, su título describe sin mayor comentario su contenido “”Comercio ambulante o ¿aberrante?”

En aquella ocasión hacía referencia a la “”conmemoración” del quinto aniversario del esfuerzo de Oscar Herrera Hosking, Alcalde de Monterrey de 1983 a 1985, por retirar los puesteros, así como el abandono de la acción repercutiendo en la proliferación de éstos.

Hoy el problema se agiganta más.

De nueva cuenta se requiere retomar con firmeza el estudio técnico-político-social de este creciente y desbordante problema.

De ser un vendedor ambulante, pasó a ser un estuchero, convirtiéndose más tarde en semi-fijo, para de ahí pasar ahora al puestero, transformándolo en pasaje peatonal.

La pregunta que flota en el ambiente es: ¿ahora qué sigue? Seguramente serán concesiones los vagones del Metro.

EL PEATON-CLIENTE

Pero lo que debemos preguntarnos, al margen de las sutilezas o ex-abruptos de este pleito entre las instituciones, es una cuestión de fondo.

¿Y la clientela?, ¿qué opina? El peatón, el usuario del Metro, el que atreve a “”meterse” a los aglomerados “”pasajes peatonales” de Colegio Civil, el que se detiene, compara, regatea y finalmente compra y sostiene a los puesteros, estucheros o ambulantes que le impiden su libre tránsito por las banquetas, ése al que todos quieren defender y al mismo tiempo todos quieren venderle “”algo”, ¿qué opina?

No dudo que el estuchero venda más caro que un comerciante establecido.

Tampoco pongo en tela de duda la irregularidad fiscal de estos “”comerciantes”.

Tampoco pasa desapercibido el que sólo unos cuantos líderes se beneficien de esa situación.

Pero, PERO también no se debe de ignorar que a la gente, al usuario, al peatón le gusta y apoya este género comercial.

De no ser así, hace años que éstos hubieran desaparecido de las banquetas, o Colegio Civil se hubiera transformado en un pasaje desierto.

La verdad es que nuestra idiosincracia, apela y acoge con cierto “”gusto” este tipo de comercio informal. Y es precisamente ese valor agregado el que la gente está dispuesta a pagar, y por qué no, hasta a batallar con él.

El comercio informal, estamos de acuerdo, surge, se fomenta y se sostiene por un demandante peatón que reclama este tipo de servicios.

También estamos de acuerdo en que este “”servicio”, aprovechando la oportunidad proteccionista o política circunstancial, ha caído en excesos que ahora resultan intolerables.

El camino, pues, es el de concertar. Un confiable, honesto y verdadero censo de las posiciones y necesidades de este tipo de servicios, así como un estudio socio-económico de estos “”prestadores” de servicios comerciales deberá de dar la pauta para una transformación de fondo y forma.

 OPCIONES COMERCIALES

Las opciones y posibilidades están al alcance de todos. Hablo de los comerciantes organizados y de las centrales obreras.

Un ejemplo de los comerciantes organizados, son las “”pulgas”, que sin excesos de ofertas pueden representar la opción que substituya a un buen número de ambulantes en evocación de los mercados de antaño.

Por el lado de las centrales obreras, el ejemplo más reciente lo constituye el recién inaugurado centro comercial “”El Huajuquillo”, en la Carretera Nacional, que viene a representar la opción de organización para ese desorden comercial en esta importante vía de acceso a Monterrey.

Existe al menos una más y la representan las grandes manzanas del primer cuadro de la Ciudad, constituidas en su inmensa mayoría por múltiples y pequeños propietarios.

La concertación para que SIN ALTERAR sus posiciones comerciales, se permita la regeneración de sus espacios, permitiendo la edificación de estacionamientos públicos de varios niveles sobre sus propiedades.

Con esto se permitiría el desalojo de estacionamientos sobre la calle y frente a los comercios, permitiendo en su lugar la ampliación de banquetas.

Una vez ampliada la banqueta, la regulación del comercio informal, en armonía con los espacios arborizados, permitiría el equilibrio de la estancia de comercio-peatón-ambulante.

La CANACO tiene razón al preocuparse. Que externe su queja, pero que permita la razonada negociación con las autoridades.

El País está cambiando bajo el mando de Carlos Salinas de Gortari, y Monterrey no tarda en agarrar el ritmo. Cuestión de reconocer las necesidades de unos y los gustos de otros, de ahí surgirán las propuestas cabales.

Al final de cuentas, no hay que olvidar la frase célebre de todo buen comerciante: EL CLIENTE SIEMPRE TIENE LA RAZON. Y este cliente es el peatón.

 

 

 

 

 

 

 

 

Los puesteros que están ubicados en las banquetas de Monterrey afectan la vialidad de los peatones y ponen en peligro su vida al obligarlos a utilizar las calles.

About Jorge Longoria

Analista Urbano y experto en Planeación Estratégica de Ciudad. Su experiencia en el ámbito urbano datan desde 1981 y se desempeña como Analista, Planificador y Consultor Urbano, además de dictar Conferencias en diversos Foros y agrupaciones profesionales. estudiantiles y organizaciones ciudadanas. Twitter: @JorgeLongoria

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