Carreteras sobradas y calles apretadas

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Carreteras sobradas y calles apretadas

Por JORGE LONGORIA

 

De entre algunas ampliaciones necesarias y mantenimiento requerido quisiéramos destacar lo positivo, pero desgraciadamente la fuerza de la razón obliga, y las consecuencias que arrojarán ciertos aspectos “”sobresalientes” que contrarrestan lo positivo de las desiciones “”tomadas” requieren de atención aunque en apariencia sea a “”destiempo”.

Dos obras de mejoría vial, una federal y otra municipal, están por ser concluidas, de positivo tienen en común la inversión de recursos en algo tangible, ya que al menos la superficie de rodamiento se mejora ostensiblemente (por la recarpeteada).

Desafortunadamente, lo negativo se presentará por ciertos cambios sustanciales en la supuesta mejoría pretendida en su circulación y fluidez vial, misma que requiere ser cuestionada y en su caso de ser atendida.

De entre sus contrastes, contratos, retardos, contreras y contra todo punto de vista, se destaca lo siguiente:

 

LA CARRETERA SOBRADA

 

La primera Autopista Interestatal entre los estados de Coahuila y Nuevo León, que une a sus ciudades capitales Monterrey y Saltillo, construida con recursos públicos (sin caseta de cobro), hace ya 18 años (en 1973) está siendo sometida a mantenimiento en un tramo importante de 44 kilómetros.

El Centro SCT Nuevo León, a través de la Residencia General de Construcción y Conservación de Obras Públicas, es la directamente encargada de los trabajos, mismos que consisten básicamente en el recarpeteo de concreto asfáltico y riego de sello en este tramo descrito.

Digno de destacarse es la larga vida útil de la superficie de rodamiento de esta autopista, que por caso 18 años no requirió de tal mantenimiento, salvo las reparaciones mayores que ocasionó el “”Gilbertazo” de 1988, y algunas menores en la reposición de las “”guardas” metálicas en las curvas.

Comentario aparte, merece la acertada intervención federal por dar mantenimiento a una autopista de extrema demanda, en estos momentos en que se cuestiona su participación económica para con el Estado.

Pero, (nunca falta un pero) en el recarpeteo que se lleva a cabo, también se están llevando de encuentro los carriles laterales conocidos como acotamientos u hombros de la carretera.

Por alguna decisión que desconocemos, y no encontramos razón de ser, en el tramo a la altura del kilómetro 48 adelante de “”El Cesteo de las Aves”, se ha iniciado el señalamiento horizontal (pintura de carriles) para TRES CARRILES, eliminando de facto el carril derecho de acotamiento.

Esta eliminación, representa un GRAN RIESGO que invariablemente ocasionará más de un accidente trágico.

El hecho de “”ampliar” a tres carriles la carretera extendiéndola hasta los bordes de los taludes, representa UN PELIGRO constante, que se agravará aún más por los constantes bancos de niebla que se dan en esta carretera,

Más aún, por el hecho de que éste tercer carril DESAPARECE intempestivamente algunos kilómetros adelante, lo que agrava y desacredita aún más esta decisión de su incorporación.

Se ha pasado por alto, o bien descartado de toda posibilidad, la revisión vehicular intermitente de los miles de autotranportes de carga, que constantemete requieren de algunos minutos de parada total para tal fin, o en el mejor de los casos para la elemental necesidad fisiológica del conductor (no existen descansos con unidades sanitarias).

Con esta decisión, se está obligándolo ahora a un alto forzado SOBRE el nuevo carril de circulación. (no creo que un tractocamión con 50 toneladas de carga se salga por un talud de 30 grados de inclinación).

Si lo que se pretende es satisfacer la creciente demanda de utilización, y algún aforo justifica la ampliación a un tercer carril, éste se debe de implementar pero NO a costa de desaparecer el acotamiento.

Y menos aún echando a perder la funcionalidad estética de una autopista que ha sido hasta ahora ejemplo de la aplicación de recursos públicos.

 

LA CALLE APRETADA

 

Por contrapartida de “”ejemplo” de ampliaciones nos encontramos con la obra municipal de San Pedro Garza García, misma que justificó la substitución de redes subterráneas de la Avenida Vasconcelos en su tramo de San Pedro a Río Rosas.

El viernes 10 de mayo (Día de las Madres), se publicó un “”aviso” (El Norte Pág. 9B) de la Secretaría de DesarrolloUrbano y Obras Públicas de ese Municipio, en donde se “”proclaman” inicialmente para ese nuevo tramo “”ampliando”, tres decretos característicos a saber:

1.””Se prohiben las vueltas izquierdas en la avenida y sus calles de acceso, excepto en los cruces semaforizados de Río Tamazunchale y Jerónimo Siller”.

2.””La Avenida Tamazunchale tendrá circulación de doble sentido en su tramo de Río Sena a José Vasconcelos, en este mismo tramo se prohibe el estacionamiento en ambas aceras”.

3.””Se cuenta con cinco paradas de transporte urbano, su localización se ilustra en el croquis”.

Por último, se añade una nota curiosa para comentario más adelante: “”El señalamiento horizontal será colocado en los próximos 15 días…”

Hasta aquí lo “”sobresaliente” de este AVISO.

Sin embargo, cabe señalar y aclarar algo que se pasa por alto en esa publicación:

A. Esta obra de “”ampliación” se inició justo el 1 de septiembre de 1990, hoy a punto de cumplir nueve meses (sólo se retrasó siete meses) concluye a la par con el período escolar. Por lo que sus resultados no estarán debidamente evaluados sino hasta el próximo período escolar. (Si no se decide introducir alguna otra infraestructura en ese entonces).

B. Su “”ampliación” consistió en pasar de 10 metros de ancho a 14, sólo con recorte de banquetas, por lo que se pasa de dos carriles anchotes y subutilizados, a cuatro carriles que nacen sobresaturados (por la prohibición de vueltas izquierdas y paradas de camiones).

C. La gran inversión aplicada (se habla de más de 3 mil millones de pesos) de “”mejoría”, ha quedado enterrada y difícilmente palpable en sus resultados, ya que aún conserva el tendido de postes de electricidad.

D. Aún a pesar de haber “”concluído” la primera sección de Avenida San Pedro a Moctezuma hace más de un mes, se abre al tráfico SIN SEÑALAMIENTO HORIZONTAL (sin carriles delimitados), por lo que pone en evidencia el descontrol de programación en su ejecución.

Lamento esta situación de crítica naturalita aquí expuesta; pero para los que palpamos el PULSO URBANO no puede pasar desapercibido tanto desacierto junto.

Más aún por el hecho de haber puesto en antecedentes POR ESCRITO, en febrero de 1990, al ahora director de Desarrollo Urbano y Obras Públicas municipales (esto es OCHO meses antes del inicio de las obras), sobre las inconveniencias del proyecto propuesto de “”ampliación” limitada.

Me explicaré: La Avenida Vasconcelos en prácticamente toda su extensión, excepto de Avenida San Pedro a Avenida Lomas del Valle, (donde es más amplia, hasta de 21 mts.), cuenta con un ancho estándard de 15 METROS.

Esto permitió que SIN INVERSIONES MULTIMILLONARIAS se le incorporara el carril central, lo que ha representado un alivio de resguardo para los múltiples requerimientos de vueltas izquierdas.

Si bien el carril central no resulto de lo ancho ideal de resguardo, como el logrado en la Avenida Humberto Lobo de ese mismo municipio, con la educación vial lograda por los automovilistas se ha logrado rescatarle un ahorro de tiempo considerable en su utilización y desplazamiento vehicular.

Con los 14 metros “”ampliados” al tramo en cuestión, aparte de no haberla estandarizado al resto de la avenida, se provocará inevitablemente las siguientes molestias, ahora ¡hasta anunciadas! en el AVISO publicado, y que son precisamente las mismas que pretendimos evitar con el oficio interno de febrero de 1990.

 

LO INEVITABLE

 

Ahora, las quejas de vecinos por la prohibición de estacionamientos en zonas residenciales de la calle Tamazunchale, o bien por la prohibición de vueltas izquierdas para los vecinos de las colonias al sur o al norte de la Avenida Vasconcelos, serán inevitables.

La contraposición a sus flujos existentes (se invierte en el sentido de Moctezuma) y la falta de organización de sentidos viales periféricos (se desaprovechó el darle sentido poniente a Río Volga y oriente a Río Sena), o bien el doble sentido vial asignado a Tamazunchale, refleja una total intención de acrecentar la inconformidad por la brújula perdida.

El poner dos paradas de camiones prácticamente una enfrente de otra (Moctezuma y Sierra Madre), la semaforización de Tamazunchale, Jerónimo Siller y el Colegio Labastida, el cambio de sentidos viales y la no modificación de otros, harán con su “”plenitud” de operación (a la voz de ya) una clara manifestación de la gran desventaja de esta tardada, costosa, errada y limitada “”ampliación”.

En fin, otra contribución “”anónima” de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Obras Públicas municipales a su Alcalde y su comunidad.

Sólo una sugerencia a los vecinos del sector, paguen desde ahora y por adelantado las ifracciones por la vuelta izquierda que han perdido y evítense molestias futuras.

 

 

 

 

Aunque está abierta al tráfico vehicular, en la Avenida Vasconcelos todavía se observa maquinaria pesada del Municipio que realiza trabajos de la ampliación.

About Jorge Longoria

Analista Urbano y experto en Planeación Estratégica de Ciudad. Su experiencia en el ámbito urbano datan desde 1981 y se desempeña como Analista, Planificador y Consultor Urbano, además de dictar Conferencias en diversos Foros y agrupaciones profesionales. estudiantiles y organizaciones ciudadanas. Twitter: @JorgeLongoria

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