Lo negro y lo triste de Camerun y el transporte

El Norte / Locales / Pulso Urbano

Por: Gabriel Todd

Sigue la mata dando y los penachos volando. Para variar y no perder la costumbre el tema del transporte “”irracional” de pasajeros está de moda.

Pero esta vez la presión de la ciudadanía, cansada de abusos, se ha dejado sentir más que nunca. Tal vez no suceda nada y nos tengamos que aguantar otro ratito (ya estamos acostumbrados) pero al menos la participación ciudadana va en aumento y tarde o temprano lo inevitable sucederá: LA INTEGRACION DEL SISTEMA.

Hace aproximadamente un año, en esta columna, publicamos una serie de artículos en donde explicamos por qué era necesario integrar el sistema y cambiar la concepción y LA ORGANIZACION DEL TRANSPORTE local. Claro, siempre es fácil escribir sobre asuntos lógicos, lo difícil es hacer coincidir la lógica y la política.

Resumiendo, en aquella ocasión dijimos que al tener un sistema dividido entre grandes empresarios y pequeños permisionarios que cobran igual tarifa operando rutas asignadas de características y rentablidad diferentes, era difícil fijar una tarifa justa para “el sistema”.

La eficiencia operativa entre ellos cubre un amplio espectro y conduce a rendimientos heterogéneos. Esto nos lleva a una contradicción en la que el servicio más malo (con bajo rendimiento y alto costo de operación) deba ser el más caro y el mejor el que menos cueste.

Ademas, los “”duelos” de poder y el influyentismo político que esto ocasiona, usted los conoce de sobra, y comprenderá que los concesionarios, como humanos que son, sólo defienden sus intereses, dentro de un esquema de organización que lo permite, los justifica y hasta los apoya.

Es cierto, son muchos los factores que han impedido la modernización del transporte, pero ninguno es tan culpable como nuestro subdesarrollo político que no entiende que los intereses de 3 ó 4 personas no pueden ser mas importantes que los de 3 ó 4 millones de personas.

O a lo mejor sí lo entiende, pero “”el sistema” no sabe o no quiere caminar sin el “”apoyo”de ciertos intereses de grupo que poco a poco lo han llevado por el camino de la injusticia.

Pero no contentos con vivir en la prehistoria política (con ligeros vientos de modernidad), la ley que rige las comunicaciones y los transportes es pisoteada por un lado, e incomprendida por otro.

El que esto escribe no es abogado y quizá por ello no sabe leer o interpretar la ley. A lo mejor usted sí entiende de esas cosas y nos podrá ayudar a interpretar lo siguiente :

La batuta del transporte todos sabemos quién la tiene, pero la ley no lo especifica. Dice el documento legal al respecto que las autoridades en materia de comunicaciones y transporte son el Gobernador, el Secretario General de Gobierno, el Director de Comunicaciones y Transportes y sus inspectores. Tambien dice que los alcaldes tienen el carácter de auxiliar y están facultados para aplicar la ley en su jurisdicción.

Por ahí se lee también, “”y las demás que señale la ley”, que para fines prácticos, suponemos, se puede interpretar de muchas maneras. Se nos ocurre entonces que, en “”términos reales”, la autoridad puede asignar o dar permisos verbales para que cualquier otra persona se encargue del “”changarro”, al fin y al cabo el patrón es el patrón y punto. De ahí, tal vez, que se haya generado el desorden y el caos que actualmente pisotea la ley.

Por ejemplo, el pasado miércoles 27 de junio apareció en un diario de la localidad las declaraciones de un autotransportista y diputado federal que dijo : “”no conozco de la existencia de concesiones, no hay permisos, son permisos verbales”.

Agregó, además, que por ello no temía represión alguna de parte de las autoridades (afortunadamente sí las hubo, para bien o para continuar con el teatro, pero las hubo, y la máxima autoridad merece un reconocimiento por tratar de navegar contra la corriente)

Después de leer esas declaraciones, este colaborador urbano salió como de rayo en busca de un texto de la famosa ley, y claro, encontró una en el primer basurero que buscó. Efectivamente, la ley dice que se requiere una concesión para operar una ruta de transporte, pero un diputado federal asegura que no es necesario porque un permiso verbal basta.

Aquí es donde nace la duda que usted sabrá contestar. ¿ QUE ES UNA CONCESION? ¿es acaso un documento legal realizado por escrito y como Dios manda? ¿o es por el contrario un acuerdo verbal que se otorga en algún bar o en una divertida plática telefónica ?

Sea cual sea la respuesta el diputado no tiene la culpa ya que así como vulgarmente se dice que “”los hombres llegan hasta donde la mujer lo permite”, de la misma manera muchos particulares llegan hasta donde se los permite la ley, si es que existe en la practica alguna ley aplicable en este caso.

 

Y si se utilizó en la oración anterior un dicho vulgar para explicar, es porque el transporte urbano de Monterrey no es menos que eso. Esta no es la opinión de un columnista ocasional, salga a la calle y pregúntele a la primera persona que vea a ver qué le contesta.

Ahora bien, según estudios realizados por profesionales en la materia, existen rutas que venden hasta 2,000 pasajes o boletos al día por unidad. El promedio de la red, según el análisis, fluctúa alrededor de los 1,300 boletos vendidos (diarios por camión). Según el mismo documento se requieren $ 316,000 pesos promedio para cubrir gastos o costos de operación al día por unidad, esto incluyendo cierta utilidad mínima (entre 10 y 15 por ciento ).

Por ahí, no hace mucho tiempo un autotransportista dijo que vendían en promedio menos de 800 boletos diarios por unidad. ¿Dónde quedó la bolita? quien sabe, pero haga usted sus cuentas y obtenga sus propias conclusiones.

¿Quién cree usted que esté mintiendo ? o mas bien dicho ¿Quién cree usted que no sepa contar ? ¿Será negocio esto del transporte o acaso hay transportistas filántropos?. Quizá a unos sí les alcanza y a otros no, quien sabe, pero todo este dilema se podría evitar cambiando la organización del transporte e integrando el sistema, como lo dicta la lógica y lo afirman los expertos locales, nacionales e internacionales de la materia.

Los desplazamientos colectivos urbanos son parte de una ciencia que no le pertenece en exclusiva a choferes,particulares o líderes obreros. En todas partes del mundo se busca que centros de alta cultura, como son las universidades por ejemplo, intervengan de alguna manera en el proceso de la planificación. Se requiere de técnicos capacitados en la materia que determinen mediante el método científico cómo y por donde se obtienen los mayores beneficios colectivos.

Este concepto se ha repetido muchas veces, inclusive lo han dicho hombres ilustres de la Ciudad, pero los “”expertos” de la práctica lo consideran como “”pura teoría”. Por lo visto estos “”expertos” se salen por la tangente y piensan que lo racional es teoría y lo irracional es normal (si chucha, como diría un conocido editorialista)

Pero en algo tienen razón los actuales “”expertos”. Mientras la ley sea “”pura teoría”, difícilmente las soluciones racionales alcanzarán algo de práctica.

En fin, no era la intención de este colaborador escribir sobre transporte, ya que “”lo negro y lo triste” no es eso, sino la inminente descalificación del equipo de Camerún del Mundial Italia 90. ¿ Qué será del Mundial sin Camerún? Ya ven, hasta Pulso Urbano se sabe salir por la tangente.

Los usuarios han sido afectados por la violación de tarifas y los paros del transporte.

About Gabriel Todd

Urbanismo, sustentabilidad urbana, pasion x proyectos de escala humana, de movilidad, de participacion , x el arte y la evolucion del ser

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